El interior de la provincia de Málaga normalmente ha pasado un poco desapercibido para el viajero. No suele ser tan nombrado como las playas de la Costa del Sol, o como Málaga ciudad, pero os podemos asegurar que os encantará. Estamos hablando de ciudades monumentales, de preciosos pueblos blancos encaramados a la montaña, de paisajes naturales que quitan el hipo, de una rica historia y cultura. Si a esto le sumamos una deliciosa gastronomía y una gente emprendedora y hospitalaria, ¿cómo es qué todavía no habéis ido?. Una de las visitas que más nos gustó durante los días que estuvimos recorriendo el interior de esta provincia fue Antequera y su Patrimonio Mundial de la Unesco. En un mismo día de viaje es posible conocer Antequera y combinarlo con las visitas al Conjunto Arqueológico de los Dólmenes y el Paraje Natural del Torcal. Por eso hemos querido compartirlo con vosotros y animaros a que no os quedéis en casa y vayáis a disfrutarlo.

Antequera

La ciudad andaluza de Antequera se encuentra en el interior de la provincia de Málaga, 50 km. al norte de la capital y a 60 km. del Aeropuerto Internacional de Málaga-Costa del Sol. La comunicación viaria con el resto de Andalucía es excelente (está a una hora aproximadamente de Granada, Córdoba y Sevilla) y cuenta además con estación de AVE.

Es una ciudad monumental con una notable arquitectura religiosa y civil: las Reales Colegiatas de Santa María la Mayor y de San Sebastián, numerosos conventos, iglesias renacentistas y barrocas, residencias palaciegas, puertas monumentales, etc.  La Alcazaba de la antigua medina islámica destaca sobre un cerro con la Peña de los Enamorados asomando por detrás desde la distancia.

En los alrededores de la ciudad están el Conjunto Arqueológico de los Dólmenes y los Parajes Naturales de la Peña de los Enamorados y de el Torcal. Estos Sitios son Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2016 y pueden ser visitados fácilmente en el mismo día.

 

 

Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera

El Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera está cerca del casco urbano de Antequera y se divide en dos recintos separados por unos 4 kilómetros (pincha aquí para verlo). En el primero de los recintos está el Centro de Recepción de Visitantes y los dólmenes de Menga y Viera. En el recinto número 2 se encuentra el tholos de El Romeral. En ambos casos hay zona de aparcamiento gratuito de vehículos. Desde Antequera también se puede llegar con el trenecito turístico (solo recinto 1) o con en el bus urbano de la línea 1 (recintos 1 y 2).

El mejor itinerario para la visita es empezar en el Centro de Recepción, donde podemos ver el vídeo explicativo «Menga. Proceso de Construcción» (lo hemos incluido al final del párrafo), y solicitar una visita guiada gratuita (os aconsejo que la reservéis con antelación) para acceder luego al recinto 1 y 2 por este orden. Nosotros visitamos únicamente Menga y Viera, el tholos nos quedó pendiente para otra ocasión así que seguro volveremos. En el 2020 además está prevista la apertura del Museo de la Prehistoria en el mismo entorno. ¡Otro motivo más para venir!.

 

Vamos a recorrer un camino que nos llevará miles de años atrás en el tiempo, donde podremos tocar la Prehistoria y conocer cómo afrontaban la muerte nuestros antecesores más lejanos. Los dólmenes megalíticos, estas «grandes piedras» de decenas de toneladas, son así de extraordinarios. Y los de Antequera son aún más especiales por el buen estado de conservación, sus dimensiones y la comunión con el paisaje mágico bajo la protección de la Peña de los Enamorados.

 

Pero, ¿Qué es un dolmen?

Un dolmen es una construcción funeraria propia del Neolítico. Un sepulcro megalítico. La estructura está formada por grandes losas de piedra verticales (ortostatos) y otras horizontales de cierre (cobijas). Se unen entre ellas a piedra seca, sin argamasa. En el espacio interior se depositaban los cadáveres directamente en el suelo. Se cubría con un túmulo o montículo artificial que no dejaba ver la estructura interior a la vez que servía de protección.

 

Dolmen de Viera

Descubierto en 1903 por los hermanos Viera tiene una antigüedad estimada de 4.500 años, la misma edad que las pirámides de Giza, en Egipto. El dolmen de Viera es un dolmen de corredor, en el que un largo pasillo de 19 metros desemboca en la cámara mortuoria. Al igual que Menga y el tholos de El Romeral, es uno de los pocos monumentos de este tipo que ha conservado el túmulo.

La cámara mortuoria es pequeña. Allí, los cuerpos se dejaban en posición fetal, de la misma forma en la que estamos antes de nacer. El cuerpo se secaba antes en el pudridero, hasta perder los líquidos y la carne, quedando solo el saco de huesos que ocupaba poco. No se encontraron restos humanos en el interior debido a los saqueos. Sí que se han hallado pequeños objetos del ajuar funerario como puntas de flecha, algún vaso, etc.. El eje del corredor está orientado hacia el este, hacia la salida del Sol en los equinoccios.

 

Durante las Celebraciones del Sol, en los equinoccios de primavera y otoño, se puede contemplar la entrada del sol en el corredor del dolmen de Viera dejando la cámara en penumbra. Esta y otras actividades gratuitas las podéis consultar aquí.

 

Dolmen de Menga

El dolmen de Menga tiene una antigüedad estimada de 5.700 años. En el sepulcro se distinguen tres zonas: el atrio, el corredor y una gran cámara funeraria. La longitud total es de 27,5 metros. La altura llega a los 3,5 metros y la anchura a los 6 metros. Las losas de cubierta de la cámara tienen un peso descomunal (alguna llega a las 180 toneladas).

La zona central tiene tres grandes pilares, como medida de seguridad para evitar derrumbes. En el año 2005 se produjo un hecho extraordinario al descubrirse en la cámara un pozo de 19,5 metros de profundidad. Los últimos estudios indican que el pozo es de la Edad de Bronce y que debió ser tapado hace 300 años por los pastores de la zona para evitar que cayeran sus animales. La verdad es que este dolmen es impresionante.

La orientación de Menga es también única. Su eje no apunta al este sino al noroeste. Se orienta hacia la Peña de los Enamorados, que con su perfil antropomórfico, debió ser considerada mágica por las poblaciones prehistóricas.

 

Información de interés

Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera
Ctra. de Málaga, 5
29200 Antequera (Málaga)

 

Horarios de apertura:

  • Del 1 de abril al 30 de junio
    Martes a sábado de 09:00 a 21:00; domingos y festivos de 09:00 a 15:00.
  • Del 1 de julio al 15 de septiembre
    Martes a domingo y festivos de 09:00 a 15:00; martes a sábado de 20:00 a 22:00.
  • Del 16 de septiembre al 31 de marzo
    Martes a sábado de 09:00 a 18:00; domingos y festivos de 09:00 a 15:00.
  • Cerrado: todos los lunes del año (excepto vísperas de festivo), y los días 1, 6 de enero y 25, 26, 31 de diciembre.
  • Entrada gratuita: ciudadanos Unión Europea. Resto: 1,5 euros.

 

 

 

El Torcal de Antequera

Después de la visita a los dólmenes de Viera y Menga continuamos la ruta para ver uno de los sitios más impresionantes que hay en esta zona interior de Málaga: el Paraje Natural de El Torcal de Antequera. Por cierto, ¡aprovechad el camino saliendo de Antequera para hacer fotos de la ciudad desde la misma carretera!.

 

Este Paraje Natural está a unos 20 kilómetros de Antequera, entre esta ciudad y Villanueva de la Concepción. Circulando por la A-7075, a la altura del km. 42 tomaremos el desvío que indica «Centro de Visitantes Torcal Alto». El acceso de vehículos particulares hasta el Centro de Visitantes está limitado al aforo del aparcamiento. Si está completo no podremos acceder y tendremos que estacionar en el aparcamiento inferior. En este caso habrá que hacer a pie los 3,7 kilómetros hasta el Centro de Visitantes o coger el autobús-lanzadera (2 euros ida y vuelta). ¡Yo tengo claro qué opción elegiría!.

No hay transporte público que llegue hasta El Torcal. Si no se dispone de vehículo propio se puede coger un taxi en Antequera o contratar una visita guiada con alguna agencia de viajes de la ciudad.

El paisaje kárstico de El Torcal

Hay tres rutas de senderos señalizados que pueden hacerse por libre y son gratuitas. Son las rutas verde, amarilla y naranja, de diferente dificultad y tiempo de recorrido. También tenéis la opción de contratar visitas guiadas, fuera de senderos, algunas tan interesentes como la Ruta por el Laberinto Kárstico. Nosotros hicimos la ruta verde, con salida y llegada al Centro de Visitantes.

Consejos para una visita sin percances:

  • Usar botas de montaña por ser un terreno pedregoso y escarpado.
  • Llevar agua y comida.
  • Debido a la altitud (1.200 metros) las temperaturas pueden ser frías. Los fuertes vientos y las nieblas se dan gran parte del año. Hay que llevar ropa de abrigo, chubasquero o cortavientos.
  • Llevar gorra y protector solar.
  • Respetar el entorno y no alterar el medio ambiente.

Al poco rato de adentrarnos en el sendero aparece un paisaje sorprendente. La roca calcárea nos rodea y mires donde mires todo son paredes y montículos de piedra de formas caprichosas. Algunas formaciones, más redondeadas, parecen mesas o incluso grandes champiñones. En otras hay losas horizontales superpuestas como un lego gigante. Las paredes más altas tienen pliegues y aristas rectas.

Con el guía abandonamos un momento el sendero y subimos al Mirador de las Ventanillas. Hace viento y hay que tener cuidado. También hace frío. Por suerte las nubes dejan un claro y podemos tener para nosotros una vista espectacular.

Esta formación kárstica es el resultado de millones de años de acontecimientos geológicos y climáticos. Lo que vemos son los sedimentos que conformaban los fondos del Mar de Tetis en el Mioceno y que debido al empuje de las placas tectónicas emergieron. El tiempo ha sido el escultor de el Torcal, la caliza su materia prima, y el viento con el agua y el hielo el cincel, en una labor que no se detiene hoy en día. Tenemos ante nuestros ojos una fotografía de la Tierra de millones de años de antigüedad. Las huellas del pasado están grabadas en las piedras como lo demuestran los fósiles de ammonites que hay en el Mirador.

De nuevo en el sendero nos continúa sorprendiendo el paisaje y nos paramos continuamente a hacer fotos. Podemos ver a los buitres volar en círculos y también alguna cabra montés buscando comida en las grietas de las paredes. Afortunadamente no nos topamos con ningún jabalí, aunque ¡haberlos haylos!.

Así hasta el final en el que regresamos al Centro de Visitantes encantados con la experiencia y con ganas de repetirla en un futuro.

 

Información de interés

El Torcal de Antequera

Horarios de apertura:

  • Desde el último fin de semana de octubre, hasta el último fin de semana de marzo: de 10:00 a 17:00 h.
  • Desde el último fin de semana de marzo, hasta el último fin de semana de octubre: de 10:00 a 19:00 h.
  • 24 y 31 Diciembre y 5 Enero: 10:00h a 14:00h
  • Cerrado: 25 Diciembre, 1 y 6 Enero

 

 

Comer en Antequera: Arte de Cozina

En una antigua casa antequerana del siglo XVII encontramos el Restaurante y Hospederia Arte de Cozina. Nuestra mesa está preparada en un patio de carretas desde el que podemos ver la cocina. Un tradicional brasero de carbón calienta nuestros fatigados pies después de un día de caminata. El entorno es realmente acogedor.

La chef Charo Carmona recupera recetas tradicionales y elabora sus guisos con productos de temporada y locales. Nuestro menú fue una degustación que nos permitió descubrir platos como el ajo pimentón de garbanza (una especie de hummus), la sopa de maimones (de ajo y cebolla), la porra antequerana (salmorejo local) en tres versiones distintas – el de naranja es maravilloso – y postres como la almojábana y el bienmesabe. Desde luego no nos quedamos con hambre. Una cuidada carta de vinos y una extensa variedad de cervezas rematan una oferta culinaria exquisita.

Información de interés

Arte de Cozina
C./Calzada, 27
29200 Antequera

  • Abierto: todos los días de 13:00 h a 23:00 h.

 

Este post ha sido posible gracias al blogtrip #NuevaCostadelSol al que fuimos invitados por Costa del Sol Málaga