Nuestra relación con Lyon (Francia) empezó hace más de 25 años. Fue nuestro primer destino de luna de miel y por eso, guardamos un recuerdo muy especial de esta ciudad. Su centro urbano declarado, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es precioso. Lyon tiene el encanto de los dos ríos que la atraviesan, el Ródano y el Saona, unidos por puentes llenos de historia y bonitas vistas. Es una ciudad que invita a ser visitada más de una vez: nunca aburre. Está en constante evolución y ofrece actividades durante todo el año. Y, además, se come de maravilla. Con motivo de un aniversario de bodas, decidimos regresar a Lyon durante cuatro días. Viajamos desde Barcelona en tren, con Renfe, y esta vez pudimos llevar con nosotros a Bilbo. En este artículo queremos compartir con vosotros una pequeña muestra de qué ver en Lyon, un lugar que para nosotros siempre será especial.

Cathédrale Saint-Jean-Baptiste
Situada en una plaza muy fotogénica que lleva su nombre, la Catedral de Saint-Jean-Baptiste comenzó a construirse en el año 1180 y se finalizó en 1480. Por eso, tanto su impresionante fachada como el interior combinan elementos de los estilos románico y gótico. La catedral está flanqueada por dos torres que refuerzan su imponente presencia.

Del interior de la catedral, además de la Capilla de los Borbones, destacan sus hermosas vidrieras, que filtran la luz creando un ambiente lleno de color.

Pero la auténtica joya de la Catedral de Lyon es su reloj astronómico, que data del siglo XV y aún hoy funciona con la misma precisión que el primer día. Es uno de los relojes más antiguos de Europa, construido en una época en la que todavía se creía que la Tierra era el centro del universo.
La entrada a la catedral es gratuita.

Basílica de Notre-Dame de Fourvière
Situada sobre la colina de Fourvière, a 287 metros de altura, la Basílica de Notre-Dame de Fourvière es el gran símbolo de la ciudad. Para subir hasta ella hay dos opciones: hacerlo a pie, en un recorrido de unos 1,2 kilómetros en subida, o tomar el funicular que sale desde la estación de Vieux Lyon, justo al lado de la catedral.

Al salir del funicular te encuentras con la bella fachada de mármol blanco de la basílica, que impresiona desde el primer momento. Fue construida a finales del siglo XIX con fondos privados, y en su exterior se combinan elementos de los estilos románico y neogótico. La basílica está coronada, en su campanario, por una imagen de Notre-Dame, que da nombre al edificio.

El interior de la basílica es impresionante, con pinturas de inspiración bizantina que adornan tanto las paredes como el techo. Además, es posible subir a las terrazas de la basílica a través de una de sus cuatro torres octagonales, con acceso por un coste adicional.
La entrada a la basílica es gratuita.

Si rodeas la basílica, llegarás a un mirador con impresionantes vistas de Lyon, de los dos ríos que la cruzan y de los alrededores de la ciudad.

A unos cien metros de la basílica se encuentra una torre que impacta y sorprende a la vez: una réplica de la famosa Torre Eiffel de París, aunque un poco más pequeña. Fue construida en 1894, incluso antes que la original en París, para la Exposición Universal de Lyon.

Parc de la Tête d’Or
Es el parque más grande de Lyon, con 150 hectáreas, y uno de los más grandes de Francia, siendo el verdadero pulmón verde de la ciudad.

Es un lugar muy apreciado por los habitantes de la ciudad, siempre lleno de gente que pasea, hace deporte, disfruta con niños y perros, o incluso se reúne para hacer un picnic. El parque se inauguró en 1857, y durante nuestra visita, pudimos disfrutar de los colores del otoño en sus hermosas zonas arboladas.

El parque cuenta con un lago, un jardín botánico, estanques llenos de patos, tortugas y peces, invernaderos, y un pequeño zoológico educativo.

En el parque se organizan todo tipo de eventos: conciertos, cine al aire libre, exposiciones y representaciones teatrales.
La entrada al parque es gratuita.

La Tour Rose
Entre las calles empedradas de Vieux Lyon se encuentra la Tour Rose, uno de los edificios más característicos del casco antiguo. Esta torre de color rosado, que se eleva sobre los edificios cercanos, es un claro ejemplo de la arquitectura renacentista de la zona.
La Tour Rose, aunque no es uno de los monumentos más grandes de Lyon, ha capturado la imaginación de los visitantes por su forma única y su color. Se cree que fue parte de un conjunto arquitectónico mayor que data de los siglos XV y XVI, cuando Lyon era un próspero centro comercial e intelectual.



Plazas
Place de Bellecour
Estamos en una de las plazas más grandes de Francia, con 62.000 m². Situada en el centro de la ciudad, tiene forma rectangular y casi todas las principales calles, incluidas las más comerciales, desembocan en ella.

La Place Bellecour es peatonal y durante el verano se organizan conciertos, en invierno se instala la pista de patinaje sobre hielo de la ciudad.

En el centro de la plaza se erige la estatua ecuestre del rey Luis XIV, y en una de sus esquinas se encuentra un monumento dedicado a Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito y hijo ilustre de la ciudad.

En uno de sus extremos se encuentra la Oficina de Turismo de la ciudad. Además, es posible tomar algo e incluso comer en algunas de las terrazas y quioscos que hay en la plaza.

Place Terreux
Rodeada de impresionantes edificios, la Place Terreux es muy amplia. El enorme Hôtel de Ville (Ayuntamiento) reparte sus fachadas entre esta plaza y la de la Comédie. El edificio fue completado en 1651. Otro de los edificios que rodean la plaza es el Palais Saint-Pierre, que actualmente alberga el Musée des Beaux-Arts.


En el centro de la plaza se encuentra la famosa Fuente Bartholdi, que no pudimos ver en su totalidad porque estaba en restauración. Fue construida en 1891 y representa al río Garona y sus afluentes.

Place de la Comédie
Además de la fachada trasera del Hôtel de Ville, en esta plaza también se encuentra el edificio de la Ópera de Lyon. Con un estilo que mezcla lo clásico y lo moderno, es una magnífica construcción de 1829, a la que se añadió su gran cúpula de hierro en 1990.


Place des Jacobins
La Place des Jacobins debe su nombre a la orden religiosa que ocupaba uno de los edificios de la plaza. Es algo más pequeña que las anteriores, pero no por ello menos bonita. Tiene forma triangular y en su centro se alza una fuente de mármol que data de 1885.

Place de la République
Otra impresionante plaza que divide en dos una de las principales calles de Lyon, la Rue de la République. En su centro se encuentra una enorme fuente de estilo moderno.

Iglesia de Saint-Nizier
Es una de las iglesias más antiguas de Lyon, ya que se tiene constancia de culto en este lugar desde la Edad Media. Su aspecto actual, de estilo gótico, es fruto de una reconstrucción llevada a cabo entre los siglos XIV y XV.

Pont de Guillotière
Este puente sobre el río Ródano, con sus 526 metros de longitud, es el más antiguo de la ciudad que cruza este río. Su construcción original, en madera, finalizó en 1183. Tras su derrumbe, fue reconstruido en piedra a principios del siglo XIV.


La Confluence
Este moderno barrio comienza en la estación de Perrache y termina en el innovador Musée des Confluences. Se encuentra en la península formada por la confluencia de los dos ríos de la ciudad, el Ródano y el Saona. Los edificios construidos en esta zona destacan por su arquitectura futurista y diseños llamativos.

Aquí se encuentra La Sucrière, un antiguo almacén rehabilitado que hoy funciona como centro de exposiciones y espacio de ocio para familias.


Museos
En Lyon hay muchos museos, y todos resultan interesantes. Os destacamos dos de ellos:
Musée des Confluences
Situado en un edificio de arquitectura contemporánea que recuerda al Guggenheim de Bilbao, este museo alberga la colección de historia natural de la ciudad. También incorpora las colecciones del antiguo Museo Guimet, que cerró sus puertas al público. Se encuentra en el punto donde confluyen los dos ríos de Lyon: el Ródano y el Saona.

Además de sus exposiciones permanentes, sus exposiciones temporales suelen ser de gran interés.
Musée des Beaux-Arts
Este museo es el más importante de la ciudad, y en su interior alberga valiosas colecciones de pintura, escultura, dibujos y antigüedades.

Lugdunum: la Lyon romana
Antes de ser Lyon, esta ciudad fue conocida como Lugdunum, capital de la Galia romana. Fundada en el año 43 a.C., su ubicación estratégica en la confluencia del Ródano y el Saona la convirtió en uno de los centros más importantes del Imperio en Europa occidental.

Hoy todavía se pueden visitar vestigios romanos impresionantes que nos recuerdan esa época de esplendor. Uno de los más destacados es el anfiteatro de las Tres Galias, construido en el siglo I d.C., donde se celebraban espectáculos públicos y actos políticos. Desde sus gradas, se tiene una vista única de la colina de Fourvière.

Para profundizar en la historia, recomendamos una visita al Museo Lugdunum, situado junto al teatro romano. En su interior se conservan mosaicos, esculturas y objetos cotidianos que narran la vida en la antigua ciudad.




Les Halles de Paul Bocuse
Es un mercado cubierto que lleva el nombre del famoso chef lionés. La oferta es variada, con unas 70 paradas que incluyen puestos de fruta, chocolate y restauración. El mercado está siempre muy concurrido, pero podemos pasear y admirar las diferentes paradas.

La oferta de productos preparados también es muy amplia.

Murales de Lyon
Uno de los grandes reclamos de Lyon son sus impresionantes murales. Hay de diversas temáticas y están repartidos por toda la ciudad. Se calcula que hay alrededor de 100, y aunque intentamos verlos todos, no lo conseguimos. Os destacamos algunos de ellos:
Le mur des Lyonnais
Dedicado a 30 personajes históricos de Lyon, este mural ocupa una superficie de 800 m² y fue realizado en 1998. Entre otros, se pueden distinguir al emperador romano Claudio, al chef Paul Bocuse, al escritor Antoine de Saint-Exupéry y a los hermanos Lumière.
Dirección: 2, Rue de la Martinière

Le mur de Paul Bocuse
Este chef es conocido como el fundador de la nouvelle cuisine. Su gran retrato está pintado justo enfrente del mercado que lleva su nombre.
Dirección: 103, Cours Lafayette

Le mur de la Bibliothèque de la Cité
En este mural se pueden ver una gran cantidad de libros desordenados que representan las grandes obras de la literatura universal.
Dirección: Rue de la Platière con Quai de la Pêchiere

Fête des Lumières
Cada año, durante cuatro noches de diciembre, Lyon se transforma en un museo de luz al aire libre con su ya famosa Fête des Lumières. Un evento que va mucho más allá de una simple iluminación navideña: es arte efímero proyectado sobre fachadas, plazas y parques.

El origen está en una tradición religiosa del siglo XIX que con el tiempo se convirtió en un festival internacional de creatividad visual. Hoy, artistas de todo el mundo reinterpretan la ciudad con instalaciones sorprendentes.

Durante nuestra visita nos encontramos con:
- Plantas que brillaban en la oscuridad, como si fueran parte de un jardín futurista.
- Fachadas que cobraban vida con proyecciones animadas que contaban historias.
- Bolas gigantes que flotaban entre la gente.
- Curiosos muñecos blancos que cambiaban de color.

Un espectáculo que cambia cada año y convierte a Lyon en un destino imprescindible si viajas en diciembre.
Consejos prácticos para visitar la Fête des Lumières
- Cuándo: Del 5 al 8 de diciembre (las fechas pueden variar ligeramente cada año).
- Horario: Generalmente de 19:00 a 23:00 h. Algunas instalaciones abren antes o se pueden ver con luz natural.
- Dónde: El centro de Lyon, especialmente la Presqu’île, el casco antiguo (Vieux Lyon), la colina de Fourvière y el Parc de la Tête d’Or.

Volveremos sin duda a Lyon para seguir descubriendo sus rincones y acabar de ver todos sus murales. Damos las gracias especialmente a Tryptic Comunicació y Turismo de Lyon por su colaboración para este viaje.
Si sois de los que os gustan las visitas guiadas os dejamos nuestra recomendación.
Visita guiada por LyonPodéis ver el video de nuestra visita aquí.


