LO SENTIMOS ESTA PÁGINA SE ESTÁ ACTUALIZANDO Y NO PODRÁS VISUALIZAR TODAS SUS FOTOS. EL TEXTO SÍ ESTÁ COMPLETO. EN BREVE PODRÁS DISFRUTAR DE TODAS SUS IMÁGENES.

 

Cuando los Janonautas preparamos un viaje le dedicamos un tiempo importante a la búsqueda del hotel. Hay una premisa que no solemos saltarnos a la hora de buscar hotel: que esté céntrico. En viajes cortos o de fin de semana es algo imprescindible ya que si el hotel está lejos pierdes mucho tiempo en trayectos. Los Janonautas os iremos mostrando algunos de los alojamientos que hemos utilizado durante nuestra etapa viajera. Normalmente no repetimos hotel, nos gusta probar diferentes establecimientos. Empezaremos con nuestro alojamiento en Dublín: Trinity City Hotel.

 

El Trinity City Hotel fue elegido por los Janonautas por su cercanía con el centro de Dublín y de sus principales atracciones. Está situado en la parte trasera del Trinity College, un lugar imprescindible en la visita a Dublín. En cinco minutos estás en la puerta de esta histórica universidad. El animado Temple Bar también se encuentra cerca, a diez minutos andado, y la famosa O’Connell Street, arteria de la ciudad, a escasos 500 metros, unos cinco minutos andando.

 

El Trinity City Hotel está situado en una amplia calle y ocupa varios edificios. La fachada exterior tiene una torre decorativa y comparte edificio con el parque de bomberos, aunque al estar insonorizado no se oye nada. El edificio principal es de estilo georgiano.

El traslado desde el aeropuerto lo hicimos en los autobuses de Airlink (podéis leerlo aquí) y había una parada del bus a unos 500 metros del hotel.

El Trinity City Hotel es lo que actualmente se denomina un hotel boutique. Lo primero que nos sorprendió del hotel fue su decoración.

El concepto de hotel boutique nació en la década de los 80. Es una forma de llamar a los hoteles con una particular ubicación, servicio y diseño. Normalmente están situados en grandes ciudades y barrios céntricos. Tienen un diseño y arquitectura modernos y a veces pueden ser temáticos. El servicio es personalizado considerando al cliente más como invitado.
Al hotel no se entra directamente a la recepción sino que se accede a una sala decorada con tonalidades lilas y moradas con unos enormes sofás de terciopelo.

La decoración, aunque recargada, era agradable y contrastaba con la sobriedad del exterior del edificio. El color lila era el distintivo del hotel.

 

 La recepción

La recepción seguía el mismo estilo que la sala de bienvenida y el personal fue muy atento y rápido. Enseguida hicimos el check-in y nos dirigimos a la habitación.

 

Junto a la recepción había uno de los salones de los que hablaremos más adelante.

El acceso a la habitación fue a través de varios salones y pasillos. Al estar formado el hotel por varios edificios el recorrido, depende de la habitación, puede ser más o menos largo.

 

 

Habitación

Nuestra habitación estaba situada en la 3º planta, era la número 341.

La habitación, tipo familiar, era muy espaciosa y decorada en madera. No era tan estridente como la decoración de las zona comunes.

Además de las dos camas la habitación tenía un escritorio y un mueble en el que estaba la ya habitual cafetera para preparar té o café. El lavabo también era amplio y completo. La habitación daba a la calle principal pero el acristalamiento doble hacía que no se oyese nada de fuera.

Desayuno y Restaurante

El comedor del desayuno estaba distribuido en varias zonas. Los Janonautas desayunamos un día en el hotel para probarlo ya que no lo teníamos incluido.

 

El buffet que se servía era muy variado y de calidad. Se podía tomar un desayuno irlandés en toda regla.

El hotel tiene un restaurante en el que se puede comer y/o cenar a la carta o simplemente tomar un tentenpié. El restaurante está distribuido en varias zonas, algunas de ellas se convierten en comedor de desayuno por las mañanas. Nosotros no probamos el restaurante del hotel por lo que no os podemos dar ninguna información.

 

Salones

El salón delantero, junto a la recepción, tiene vistas a la calle y unas grandes ventanas panorámicas. Los tonos de las tapicerías y los muebles siguen siendo los mismos, mayoritariamente lilas y morado.

 

Junto a este salón está el bar propiamente dicho. Con una enorme barra y asientos de cuero. La oferta, tanto de cerveza como de licores, era amplía. Nuestras fotos del bar no tenían demasiada calidad os dejamos una de la página oficial del hotel.

El salón llamado Piano Lounge tiene una decoración que llama la atención por ser totalmente diferente al resto. Se trata del salón en el que está ubicado el piano de color blanco.

La decoración es en tonos claros y dorados. En él se puede tomar algo de comer al mediodía o una copa por la noche. Unos grandes ventanales dan acceso a la terraza.

La terraza interior también se puede considerar un salón ya que puede ser utilizada tanto para tomar una copa como parte del restaurante. Está climatizada y decorada como si fuera un oasis. En verano, cuando el tiempo de Dublín lo permite, se preparan barbacoas.

A los Janonautas nos gustó mucho el Trinity City Hotel y estuvimos muy bien en él. Lo recomendamos sin duda.

Información técnica

  • Dirección: 2,Pearse Street
  • Categoría: 4 estrellas
  • Número de habitaciones: 198
  • Cadena: Lalcol Group

Enlaces de interés