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Uno de los viajes soñados por los Janonautas era realizar un safari por algún pais africano. La oferta era amplia: Kenya, Tanzania, Sudáfrica, Namibia…. Después de estudiarlo durante meses y mirar muchas posibilidades nos decantamos por uno de los más típicos: Kenia, donde íbamos a poder visitar cuatro resevas nacionales. Aquí os contamos nuestra experiencia en la primera de ellas: la Reserva Nacional de Samburu.

 

Habíamos dormido en Nairobi, donde habíamos llegado el día anterior procedentes de Dubai. Nos levantamos muy pronto y fuimos a desayunar ya que a las 7,30 horas nos pasaba a buscar por el hotel nuestro guía de la empresa Kobo.

Samuel y Clàudia
Samuel y Clàudia

El guía se llamaba Samuel y con él realizariamos el recorrido por las distintas reservas a visitar en Kenia. Nuestro primera parada era la Reserva Nacional de Samburu en la que realizamos un safari de 2 días. Éramos los únicos ocupantes del mini-bus que conducía Samuel. Nuestro guía se presentó diciéndonos que era de la tribu de los Kikuyu.

Clàudia junto al vehículo con el que realizamos el safari
Clàudia junto al vehículo con el que realizamos el safari

El trayecto entre Nairobi y la Reserva Nacional de Samburu era de 313 kilómetros pero debido al mal estado de las carreteras, por llamarlas de alguna manera, de Kenia el viaje duró más de siete horas.

Al salir de Nairobi tomamos dirección norte hacia el Mont Kenya al que divisamos durante el camino. La cima estaba nevada y medio oculta por las nubes.

Vista de la cima del MonteKenya entre nubes
Vista de la cima del Mont Kenya entre nubes

La carretera estaba muy transitada y en mal estado. A ambos lados de la carretera se agolpaba gente vendiendo diferentes productos o esperando a los “matatus” (taxi comunitarios muy populares en Kenia).

Vista de la gente a los lados de la carretera
Vista de la gente a los lados de la carretera

Al cruzar el Ecuador hicimos una parada turística para hacernos la foto típica.

Clàudia ante el letrero que indicaba el cruce del Ecuador
Clàudia ante el letrero que indicaba el cruce del Ecuador

 

Proseguimos el viaje y a pocos kilómetros nos paró la policia para hacer un “control policial” pero lo único que querían era dinero. La corrupción, según nos comenta Samuel, es uno de los principales problemas de la sociedad keniata y está enquistada en casi todos los estamentos. A estos controles policiales les llaman “milking cow” (ordeñar la vaca). Obviamente no tenemos fotos del momento.

Clàudia durante el viaje
Clàudia durante el viaje

Antes de entrar en la inmediaciones de la Reserva Nacional de Samburu hicimos una parada técnica para repostar el vehículo, junto a la gasolinera había una tienda de souvenirs. La mayoria de la gente de la zona iba vestida al estilo musulmán ya que estábamos muy cerca de la frontera con Somalia.

Àlex saliendo de la tienda de souvenirs
Àlex saliendo de la tienda de souvenirs

Llegada a Samburu

La mayoría de los habitantes de la zona donde está situada la Reserva Nacional de Samburu pertenecen a la tribu Samburu. Esta tribu se caracteriza por ser ganaderos y nómadas. No trabajan la tierra, tienen rebaños de cabras, ovejas y camellos. Viven en chozas hechas de madera y su vestimenta habitual es la famosa falda samburu.

Reserva Nacional de Samburu
Reserva Nacional de Samburu

El paisaje se ha vuelto seco y casi desértico y las temperaturas han aumentado. Tomamos un desvío y abandonamos la carretera asfaltada para entrar en una pista de arena y piedras que nos llevaría a la Reserva Nacional de Samburu que está indicada a 29 kilómetros del lugar donde nos encontramos.

 

La pista de arena y piedra que cruza la reserva
La pista de arena y piedra que cruza la reserva

El lodge en el que nos alojamos era el que se encontraba más alejado de la entrada de la reserva. Por el camino vemos ya, a cierta distancia, algunos animales como jirafas y elefantes. La Reserva Nacional de Samburu tiene una extensión de 168 km2. Considerado uno de los más pequeños en extensión de África pero en el que se pueden encontrar diversos hábitats.

Primeros animales a la entrada de la reserva
Primeros animales a la entrada de la reserva

Llegamos al Samburu Intrepids Lodge a las 14 horas y nos sorprendió ver monos sueltos por el recinto. El personal del hotel nos recibió con mucha amabilidad.

Letrero de bienvenida del hotel
Letrero de bienvenida del hotel

 

Varias imágenes de los monos del lodge
Varias imágenes de los monos del lodge

Antes de ir a nuestra tienda nos acompañaron al comedor donde nos esperaba la comida. Consistía en un pequeño bufet pero suficiente y todo buenísimo.

Comedor del lodge
Comedor del lodge

 

Clàudia escogiendo su comida
Clàudia escogiendo su comida

Una vez finalizada la comida nos acompañaron a nuestra tienda, era la número 9. Nos advierten de que las cremalleras de las tiendas deben estar siempre cerradas ya que los monos se meten dentro a la menor distracción. La tienda estaba construida sobre una plataforma.

Nuestra tienda en el Samburu Intrepids Lodge
Nuestra tienda en el Samburu Intrepids Lodge

 

Parte posterior de nuestra tienda
Parte posterior de nuestra tienda

Al interior no le faltaba ningún detalle, no era muy amplia pero si muy cómoda y con todo lo necesario para tener una buena estancia. Camas cómodas, electricidad y agua caliente. Excepto cuando el generador no funciona entre las 16 y 18 horas y las 00 y las 5 de la mañana.

Vista del interior de la tienda
Vista del interior de la tienda

 

Detalle del lavabo
Detalle del lavabo

También tiene una pequeña terraza en la parte delantera con vistas al río Ewaso.  

Vista de la terraza de nuestra tienda
Vista de la terraza de nuestra tienda

 

Vista frontal de la terraza
Vista frontal de la terraza

Clàudia preguntó a nuestro acompañante si había cocodrilos en el río, éste le aclaró que en esta parte del río no los había.

Vistas del río Ewaso
Vistas del río Ewaso

 

Tarde de safari

Al inicio del safari estábamos muy emocionados. Nos costó empezar a ver animales pero Samuel enseguida empezó a seguir el rastro de alguno de ellos.

Trini y Àlex preparados para la aventura
Trini y Àlex preparados para la aventura

Normalmente no circulaba por la carretera principal ya que así había más posibilidades de ver animales. Los guías de los distintos grupos se pasan información por radio de donde localizan animales.

Pistas secundarias por las que circulamos
Pistas sencundarias por las que circulamos

El primer animal que vimos fue al simpático dicdic, también conocido como madoqua. Se trata de unos antílopes africanos de pequeño tamaño. Su nombre procede del sonido que emiten cuando están asustados. Tienen unos pequeños cuernos inclinados hacia atrás y un anillo blanco alrededor de los ojos.

El simpático dicdic
El simpático dicdic

Aparecieron ante nosotros unos animales comiendo a dos patas de unos arbustos. Tenían una posición realmente divertida.

Dos gerenucs comiendo
Dos gerenucs comiendo

Se trataba de dos ejemplares de gerenucs, también conocido como gacelas jirafa por su largo cuello. De hecho “gerenuc” significa cuello de jirafa en somalí.

Un bonito ejemplar de gerenuc
Un bonito ejemplar de gerenuc

Enseguida aparecieron gacelas, onix y más hervíboros.

Diferentes imagenes de animales
Diferentes imágenes de animales.

Un poco más adelante nos encontramos con una manada de elefantes con varias crías. Los vehículos parados están dispuestos alrededor de los animales pero estos siguen comiendo como si nada. La manada es muy numerosa y los ejemplares adultos son de gran tamaño.

La manada de elefantes comiendo tranquilamente
La manada de elefantes comiendo tranquilamente

 

En el grupo distinguimos a varias crias
En el grupo distinguimos a varias crias

Podemos comprobar el gran tamaño de sus orejas que los diferencia de sus familiares asiáticos.

Un gran ejemplar de elefante
Un gran ejemplar de elefante

Os dejamos varias imágenes del encuentro.

La manada de elefantes
La manada de elefantes

Al otro lado del río pudimos distinguir a una solitaria jirafa.

Una jirafa comiendo junto al río
Una jirafa comiendo junto al río

En la Reserva Nacional de Samburu también pudimos ver un gran número de aves.

Imágenes de las diferentes aves que vimos en Samburu
Imágenes de las diferentes aves que vimos en Samburu

De entre las aves queremos distinguir al pájaro secretario. Recibe este nombre ya que su librea gris y las patas negras junto con las plumas blancas de la cabeza recuerda a los secretarios británicos de hace unos siglos. Además tiene una peculiar forma de andar muy estirado.

 

El pájaro secretario
El pájaro secretario

Junto a la carretera distinguimos un facocero también llamados jabalí verrugoso. El famoso Pumba del “Rey León”.

Pumba en medio de la sabana
Pumba en medio de la sabana

Samuel nos comenta que por radio le han avisado de que había una cebra de Grevy cerca y nos dirigimos al lugar. Este tipo de cebras sólo habitan en esta reserva. Se diferencia de la cebra común en que estos ejemplares son de mayor tamaño, sus orejas también son más grandes y de forma redonda y tienen muchas y estrechas rayas verticales.

 

Cebra de Grevy
Cebra de Grevy

Cuando llegamos había un solitario ejemplar de esta bonita cebra. El animal estaba completamente rodeado de vehículos con turistas. Así y todo nos pareció un animal precioso.

La cebra de Grevy posando para los fotógrafos
La cebra de Grevy posando para los fotógrafos

Seguimos circulando por las diferentes pistas, se nos resistían los felinos, no habíamos visto ningún león ni guepardo.

Clàudia atenta y posicionada en el vehículo
Clàudia atenta y posicionada en el vehículo

De repente Samuel nos avisó de que habíamos pinchado una rueda y nos volvimos hacia la carretera principal de la reserva. No era un buen lugar para bajar del vehículo y ponerse a cambiar la rueda pero no había más remedio.

El toque de humor de Clàudia ante el pinchazo
El toque de humor de Clàudia ante el pinchazo

Samuel estaba acostumbrado a este tipo de incidencias y en un momento, y con la ayuda de Àlex, cambiaron la rueda. Mientras Clàudia y Trini vigilaban que no se acercase ningún animal peligroso.

Este fue el animal más peligroso que se nos acercó
Este fue el animal más peligroso que se nos acercó

El pinchazo se debió a que se había clavado una espina de acacia, los árboles más característicos de la sabana africana. Aprovechamos el parón para estirar las piernas al ver que no había peligro.

Varias imágenes del momento del pinchazo
Varias imágenes del momento del pinchazo

 

Detalle de espinas de las acacias causantes del pinchazo
Detalle de espinas de acacias causantes del pinchazo

Empieza a anochecer y el cielo se torna de color rojizo, es hora de volver al lodge, pero antes damos una última vuelta para ver si conseguimos ver un leopardo y que según la radio ronda la zona.

 

Vista del monte Ololokwe a lo lejos
Vista del monte Ololokwe a lo lejos

Volvemos al campamento satisfechos con nuestro primer día de safari. Ha sido muy interesante ver tantos animales y a una distancia tan cercana. Una vez en el lodge nos duchamos y vamos a cenar al comedor. La cena es a la carta con mucha variedad de platos y muy buena calidad.

Vista interior del comedor
Vista interior del comedor

Durante la cena nos vista una gineta que se pasea por el comedor como si estuviera en su propia casa. Damos una vuelta por el lodge y nos vamos pronto a la cama, mañana nos espera una nueva salida por la Reserva Nacional de Samburu.

Segundo día de safari

A las 5,30 de la mañana Trini se despierta debido a un dolor fuerte en el costado, viendo que cada vez va a más decidimos avisar al médico del lodge. Al cabo de media hora llega el doctor, el dolor está acompañado ahora de vómitos. El doctor descarta un ataque de apendicitis y diagnostica una cólico nefrítico. Decide colocarle una vía e inyectarle un calmante y un sedante. A todo esto se nos cuela un mono juguetón en la tienda y tenemos que perseguirlo para echarlo. Lo que el médico le ha inyectado a Trini consigue que dormirla, ella recuerda al doctor con una diadema de plumas tipo brujo de tribu, pero nada más lejos de la realidad, debía delirar.

La mona queriendo volver a nuestra tienda
La mona queriendo volver a nuestra tienda

Avisamos a Samuel de que de momento no podemos salir de safari. Àlex y Clàudia van a desayunar y despues ella se marcha con un muchacho Samburu, James, que le enseña a tirar con arco y con tirachinas. También le enseña a hacer pulseras típicas de su tribu y le explica cuales son sus costumbres y forma de vida. También le pregunta a Clàudia por nuestro país.

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Clàudia y James juno a la cabaña

Clàudia y Àlex también aprovechan para bañarse en la piscina del lodge. Como todos los huespedes están de safari pueden disfrutar de la piscina para ellos solos.

Vista de la piscina del lodge
Vista de la piscina del lodge

 

Clàudia y Àlex dándose un baño
Clàudia y Àlex dándose un baño

Al despertar Trini, despues de unas 7 horas, el dolor había desaparecido y el médico la volvió a visitar para confirmar que todo estaba bien. Tan sólo quedaba una marca en su muñeca. Tenemos que comentar que todo el staff del hotel se han portado maravillosamente con nosotros y se han preocupado en todo momento por el estado de Trini.

Marca en la muñeca de Trini
Marca en la muñeca de Trini

Una vez pasado el susto nos vamos a comer al restaurante del hotel, esta tarde sí que podremos salir de safari. Comemos muy bien varios platos a escoger del extenso menú. A las 16 horas nos espera Samuel para empezar el safari.

Clàudia muy contenta al iniciar el safari
Clàudia muy contenta al iniciar el safari

Retomamos la pista polvorienta, seca y árida en busca de más animales. A los pocos minutos vemos un cobo, es una especie de antílope al que le gusta estar cerca del agua, tumbado solitario bajo una acacia.

Un cobo tranquilamente tumbado
Un cobo tranquilamente tumbado

De hecho estábamos muy cerca del río al que divisamos posteriormente.

El río Ewaso
El río Ewaso

Volvemos a ver a un simpático dicdic intentando pasar desapercibido entre la maleza.

Un dicdic escondido
Un dicdic escondido

Nos desvíamos un poco del camino y nos topamos con dos jirafa reticuladas que van paseando tranquilamente.

Jirafas reticuladas
Jirafas reticuladas

Las jirafas reticuladas son una especie que sólo se encuentra en el norte de Kenia. La diferencia principal con la jirafa común son sus manchas que tienen forma poligonal, tienen un color uniforme en todo el cuerpo y cubren gran parte de las patas. Esta especie es también más alta que la común. Pueden alcanzar una altura de 5,8 metros.

Detalle de una jirafa reticulada
Detalle de una jirafa reticulada

La pareja de jirafas se iban parando para comer de las hojas altas de la vegetación. Los pinchos de las acacias son uno de sus manjares favoritos.

Varios momentos de la comida de las jirafas
Varios momentos de la comida de las jirafas

 

Detalle de una acacia
Detalle de una acacia

Las jirafas reticuladas están en peligro de extinción debido a la caza furtiva. Los pocos ejemplares que quedan viven en reservas.

Las jirafas siguiendo su camino
Las jirafas siguiendo su camino

Nuestro siguiente encuentro fue espectacular. Vimos a varios vehículos parados y nos acercamos. No sabíamos el motivo de la parada ni a que le estaban haciendo fotos. La vegetación y el pelaje del animal, que se disimula con el entorno, no nos permitía verlo. Estamos a escasos metros de una gran leona. Impasible ante las cámaras de fotos está observando algo fijamente.

La leona observando
La leona observando

La leona empieza a moverse y Samuel la sigue. De pronto aparece una jirafa que no le quita ojo a la leona. Los dos animales están frente a frente, tan solo les separan unos 50 metros.

Imágenes de los dos espectaculares animales
Imágenes de los dos espectaculares animales

Tras unos momentos de tensión la jirafa reacciona y se aleja rapidamente del lugar. La leona se dirige a unos matorrales cercanos.

Los animales alejándose uno de otro
Los animales alejándose uno del otro

La leona se adentra en los matorrales y sale a los pocos minutos con un enorme trozo de carne entre las fauces. Parece que ha encontrado los restos del festín de otro animal y se tumba tranquilamente a comer.

La leona con su merienda
La leona con su merienda

 

La leona ajena a la espectación que ha generado se tumba tranquilamente a comer
La leona ajena a la espectación que ha generado se tumba tranquilamente a comer

 

Uff! Hemos estado realmente cerca
Uff! Hemos estado realmente cerca

Seguimos nuestro camino y nos encontramos con una manada de elefantes. Es más numerosa que la que vimos el día anterior. Varios vehículos se acercan a la manada.

La manada de elefantes
La manada de elefantes

 

Los elefantes comiendo ajenos a los turistas
Los elefantes comiendo ajenos a los turistas

Un macho joven se planta delante de nuestro coche y empieza a amenazar con embestir, toca una prudente retirada. Un jeep del parque se acerca e intenta asustar al animal para que retroceda, lo consigue.

El elefante dispuesto a embestirnos
El elefante dispuesto a embestirnos

 

El vehículo de la reserva interviene y el elefante se lo piensa
El vehículo de la reserva interviene y el elefante se lo piensa

 

Por fin el elefante da la vuelta
Por fin el elefante da la vuelta

Una vez pasado el susto aprovechamos para hacer más fotos de la manada y sobre todo de las crias.

Una madre y su cria
Una madre y su cria

Os dejamos unas cuantas imágenes de este encuentro.

Fue un momento espectacular
Fue un momento espectacular

 

Así nos despedimos de los elefantes
Así nos despedimos de los elefantes

Más adelante nos encontramos con un joven leon encaramado a un tronco caído. Hay varios coches a su alrededor haciendo fotos.

El joven león sobre el tronco caído
El joven león sobre el tronco caído

 

Detalle del hermoso ejemplar
Detalle del hermoso ejemplar

Aparece de pronto una manada de elefantes desfilando al estilo de “El libro de la Selva”.

Desfile de elefantes
Desfile de elefantes

 

Detalle de la manada de elefantes
Detalle de la manada de elefantes

El joven león da un salto y desaparece. ¿Tenéis alguna duda de quien es el Rey de la Selva?

 

Reacción del león al ver a los elefantes
Reacción del león al ver a los elefantesxx

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El joven león alejándose de la zona
El joven león alejándose de la zona

Poco después se le une otro joven león y ambos esperan escondidos el paso de los elefantes.

Los dos jovenes leones siguen de lejos el desfile de los elefantes
Los dos jovenes leones siguen de lejos el desfile de los elefantes

 

Los leones en su escondite
Los leones en su escondite

 

Daba la sensación que hablaban entre ellos
Daba la sensación que hablaban entre ellos

Una vez pasado el peligro salen de su escondite y se ponen a jugar entre la maleza.

Los jovenes leones nos regalaron una de las mejores fotos del safari
Los jóvenes leones nos regalaron una de las mejores fotos del safari

El grupo de elefantes ha tomado dirección al río y nos dirigimos allí para ver si lo cruzan. Es una estampa increíble ver como los elefantes en fila van atravesando el río Ewaso.

La manada de elefantes cruzando el río Ewaso
La manada de elefantes cruzando el río Ewaso

El grupo de elefantes es muy numeroso y vemos desde crías hasta adultos de gran tamaño.

Detalle de la manada cruzando el río
Detalle de la manada cruzando el río

 

Unos cuantos elefantes se entretienen disfrutando del baño
Unos cuantos elefantes se entretienen disfrutando del baño

De pronto vemos como un joven elefante se queda atrapado en unas ramas en el centro del río. El grupo se aleja pero su compañero avisa a la manada y con la trompa rescata al joven.

Imágenes del rescate del joven elefante
Imágenes del rescate del joven elefante

 

Tras el rescate los dos elefantes prosiguen su camino
Tras el rescate los dos elefantes prosiguen su camino

 

Finalmente todo el grupo alcanza la otra orilla
Finalmente todo el grupo alcanza la otra orilla

Está oscureciendo y volvemos al hotel. Ha sido una salida muy interesante. Nos duchamos y vamos a cenar, vuelve a ser una opípara cena de tres platos. Damos un paseo por las instalaciones del lodge, esta será nuestra última noche de estancia y tenemos que preparar las maletas.

También nos despimos de nuestros divertidos vecinos
También nos despedimos de nuestros divertidos vecinos

A la mañana siguiente nos levantamos temprano y desayunamos. Nos despedimos del personal del lodge que han sido más que amables con nosotros durante nuestra estancia y seguimos camino hacia nuestro próximo destino: el Valle del Rift.

Clàudia y Àlex desayunando
Clàudia y Àlex desayunando

 

Clàudia se lo ha pasado realmente genial
Clàudia se lo ha pasado realmente genial

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