En nuestro itinerario por Escocia teníamos reservada una de las experiencias más deseadas por los Janonautas: el viaje en el Jacobite Steam Train, el tren de Harry Potter. Como ya explicamos en otra entrada anterior fue lo primero que reservamos del viaje por tierras escocesas y a partir de ahí fuimos organizando la ruta. Clàudia siempre ha sido una gran seguidora de Harry Potter, como habréis podido comprobar, y este es el Hogwarts Express que llevaba a los alumnos hasta Hogwarts, la escuela de magia. Además pasa por el famoso Viaducto de Glenfinnan, en una imagen que se repite en todas las películas de la saga.

Jacobite Steam Train, el tren de Harry Potter

El Jacobite Steam Train es un tren con una locomotora de vapor que actualmente funciona como tren turístico y que cubre la ruta Fort William-Mallaig. Esta ruta fue inaugurada en 1901 y pretendía comunicar la zona montañosa de Fort William con el océano Atlántico. En 1967 todas las locomotoras de vapor fueron sustituidas por locomotoras diesel. A partir de 1984 esta ruta volvió a funcionar de forma continuada, como reclamo turístico, y se recuperó la locomotora de vapor original. Actualmente el servicio cuenta con dos locomotoras de vapor. En la que nosotros hicimos el viaje se había construido en 1940.

El tren funciona de mayo a octubre y realiza dos viajes diarios entre Fort William y Mallaig. El recorrido es de 84 millas (unos 135 kilómetros aproximadamente) y la duración es de dos horas. Los billetes están muy buscados y nosotros en febrero ya realizamos la reserva para el mes de agosto.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

La caldera de la locomotora se alimenta con carbón. Además del maquinista, en el tren iban dos operarios más para ir reponiendo el combustible.

Nuestro tren partía a las 14:30 horas. Habíamos llegado a Fort William una hora antes y dejado las maletas en el B&B antes de dirigirnos a la estación, que no estaba demasiado lejos.

Cuando llegamos al andén el tren ya estaba allí rodeado de turistas, sobre todo familias con niños,  haciéndole fotos. Esta situación se repitió durante todo el trayecto ya que, tanto en las estaciones en las que paramos como al pasar por el viaducto, había mucha gente con las cámaras a punto.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Nuestro vagón era el primero. Hicimos la reserva para viajar en primera clase ya que son los vagones que están decorados como en la época en que se construyó el tren. La parte que se corresponde con segunda clase son vagones actuales y sin ningún tipo de encanto.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Subimos al vagón y buscamos nuestros asientos: cuatro sillones tapizados alrededor de una mesa con una lámpara. En la mesa estaban colocadas las tazas para servirnos el té una vez que el tren partiera.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter
Con un poco de retraso nos pusimos en marcha. Fue en ese momento en el que nos sirvieron el té con galletas. El té puede ser sustituido por café o zumos según el gusto de cada uno.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter
Íbamos viendo el paisaje a través de la ventana, aunque la bruma nos acompañaba. La zona por la que pasamos es la que rodea al Ben Nevis, la montaña más alta de Reino Unido.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

El plato fuerte del viaje era cuando el tren pasaba por el Viaducto de Glenfinnan, construido sobre 21 arcos. Como hemos comentado anteriormente se hizo famoso gracias a las películas de Harry Potter. En este trayecto nos resultó imposible realizar una buena foto ya que íbamos en el primer vagón y no se apreciaba la curva del tren. Lo intentaríamos a la vuelta.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Cuando se cruza el viaducto se tienen unas buenas vistas del monumento jacobita de Glenfinnan y del Loch Shiel. Al día siguiente visitaríamos con más detalle el lugar. El tren atraviesa una zona histórica vinculada a las revueltas jacobitas del siglo XVIII.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter
Tras el paso por el viaducto el tren hizo su primera parada. En la estación de Glenfinnan se podía visitar un pequeño museo sobre la historia de los trenes en las Highlands.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

En la estación había varios objetos relacionados con Harry Potter.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter
Seguimos disfrutando de las vistas hasta que la lluvia hizo acto de presencia y nos empañó los cristales. Por lo menos pudimos ver el Loch Morar, el lago de agua dulce más profundo de Escocia.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

La siguiente parada fue Arisaig, un pequeño pueblo, que según se indicaba en el apeadero, es la estación en tierra firme más occidental de Reino Unido

.Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Antes de llegar a Mallaig pasamos por la playa donde se rodaron algunas escenas de las películas “Los Inmortales” y “Local Hero“.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter
Al llegar a la estación de Mallaig bajamos del tren. La parada era de dos horas. Seguía lloviendo y hacía bastante frío.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Mallaig es un pueblo pequeño, a orillas del océano Atlántico, con un puerto que cuenta con una activa flota pesquera. Además de aquí salen ferrys que llevan a la Isla de Skye y a las pequeñas islas cercanas. Pero no tiene nada de interés y el tiempo hizo que no pudiéramos pasear por el puerto.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Después de caminar un rato bajo la lluvia decidimos buscar un lugar donde cenar. La oferta de restaurantes de pescado alrededor del puerto era amplia y variada. Nosotros nos decidimos por el restaurante The Cabin Restaurant.

Cenamos a base de pescado fresco de las capturas del día y todo estaba muy bueno. Además estuvimos muy calentitos en el local.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

A la hora prevista volvimos a subir al tren que nos devolvería a Fort William. Nos ofrecieron otro té con galletas que con el frío que habíamos pasado en Mallaig agradecimos. El tren realizó las mismas paradas que a la ida y en uno de los vagones se habilitó una pequeña tienda con recuerdos del ferrocarril y de las películas de Harry Potter. ¡El negocio es el negocio!

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

Cuando nos íbamos acercando al viaducto, Trini se fue hacia la zona que separa los compartimentos para poder hacer la foto del tren mientras lo cruzaba. En este trayecto nuestro vagón era el último y se podía tomar una buena imagen pero había otro viajero grabando en video y no nos dejó tomar ni una sola foto. Un señor que estaba sentado cerca de nosotros se ofreció a enviarnos la que había hecho él, a través de correo electrónico, aunque a día de hoy la foto no nos ha llegado.

A la hora prevista llegamos a Fort William, el viaje había acabado. Para los Janonautas había sido una gran experiencia y la recomendamos sin duda.

Jacobite Steam Train: el tren de Harry Potter

 

Enlaces de interés:

 

Gastos del día:

  • Jacobite Steam Train 151 libras.
  • Cena en The Cabin Restaurant 48,5 libras.