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En el punto más alto de Estambul se encuentran sus dos símbolos mas importantes. Se trata de Ayasofya y la Mezquita Azul. Estambul Era una ciudad a la que los Janonautas teníamos muchas ganas de ir y no nos defraudó, al contrario nos encantó. Estambul es una ciudad con mucha historia, es el puente entre Oriente y Occidente y lo ha sido también históricamente. Los pueblos occidentales, como los romanos y los griegos, la han dominado y fue la capital del gran imperio otomano. Nos adentramos en la ciudad a través de dos piezas claves de la historia y cultura de la ciudad.
En el punto más alto de Estambul

Los dos edificios se encuentran uno frente al otro en la zona de Sultanahmet, tan sólo separados por un hermoso parque con numerosas flores y fuentes. Impresiona estar en medio del parque y al mirar a ambos lados y ver las dos magníficas e históricas edificaciones.
 En el punto más alta de Estambul

Ayasofya (Santa Sofía)

Ayasofya o Santa Sofía es un templo dedicado a la Divina Sabiduría. El edificio ha pasado por diversas manos en su historia. Construida como basílica ortodoxa, posteriormente pasó a manos del Papa, tras la conquista otomana se convirtió en mezquita y actualmente es un museo.
En el punto más algo de Estambul

El emperador Justiniano I mandó construir la Basílica de Santa Sofía. Los trabajos finalizaron en el año 537. Entre los años 1204 y 1361, durante la Cuarta Cruzada, la basílica fue reconvertida en iglesia católica dependiente del Papa de Roma. Tras abandonarla los soldados cruzados la saquearon y se llevaron muchas de sus reliquias a Roma. Actualmente se encuentran repartidas por varios museos.

Vista de la fachada de Ayasofya (como debía ser sin minaretes)
Vista de la fachada de Ayasofya (como debía ser sin minaretes)

En el año 1453 Constantinopla (antiguo nombre de Estambul) fue conquistada por el Imperio Otomano y transformaron la basílica en una mezquita. Se mantuvo así hasta 1931 en que el gobierno turco la cerró al público y no se volvió a abrir hasta el año 1935, ya como museo. En el año 1985 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Vista lateral de Ayasofya
Vista lateral de Ayasofya

En el emplazamiento de la actual Ayasofya se había construido dos iglesias dedicadas a Santa Sofía con anterioridad. La primera Santa Sofía data del año 360 y fue quemada y destruida en el año 404 tras unos disturbios. La segunda Santa Sofía se construyó en el año 415 y fue destruida por un incendio en el año 532.

 

Vista de la antigua basílica y los minaretes posteriormente añadidos
Vista de la antigua basílica y los minaretes posteriormente añadidos

Los terremotos de los años 553 y 557 dañaron el edificio, sobre todo las cúpulas. Durante el terremoto del año 558 la cúpula principal se derrumbó totalmente. Fue reconstruida y los trabajos finalizaron en el año 562. Debido a terremotos e incendios la iglesia volvió a sufrir daños en los años 859, 869 y 989 siendo rápidamente reparada.Como ya hemos comentado, el sultán Mehmed II, tras la conquista de Constantinopla en el año 1453, la convirtió en mezquita. Antes había sido saqueada y profanada por sus soldados. Se retiraron las campanas y el altar y algunos mosaicos fueron pintados. Se añadieron detalles del rito musulmán como el mihrab, el minbar y los cuatro minaretes además de crearse una escuela teológica y un comedor público.

El mihrab añadido por Mehmed II
El mihrab añadido por Mehmed II

 

Ayasofya es de estilo bizantino y planta cuadrada. Destaca su enorme cúpula central (30 metros de diámetro) sobre pechinas y con forma de media naranja. Su exterior está construido en ladrillo y tiene un aspecto austero y fortificado. Fue la catedral con mayor superficie del mundo durante casi mil años hasta la construcción de la Catedral de Sevilla en 1520.

Vista del magnífico edificio
Vista del magnífico edificio

 

Clàudia y Àlex en la entrada para "giris" en Ayasofya
Clàudia y Àlex en la entrada para “giris” en Ayasofya
Su interior está ricamente decorado con mármoles y sus famosos mosaicos que se fueron realizando con
posterioridad a su construcción. Destacan también sus enormes lámparas de bronce.
Vista del interior de Ayasofya
Vista del interior de Ayasofya

 

Vista del interior y detalle de las lámparas de bronce
Vista del interior y detalle de las lámparas de bronce

El mosaico más importante, y considerado uno de los más bellos del arte bizantino, es el de la representación de Cristo Pantocrátor, fechado en 1280. Durante nuestra visita se encontraba en restauración.

Detalle de los mosaicos del techo
Detalle de los mosaicos del techo

Sí que pudimos contemplar el mosaico del ábside. Representa a la Virgen María Theotokos (Madre de Dios) sentada sobre un lujoso trono y con los pies en un pedestal de joyas. Es la primera figura representada después del período iconoclasta y data del siglo IX.

 

Mosaico del ábside
Mosaico del ábside

La iglesia tiene una gran colección de reliquias. Fue la sede del Patriarca de Constantinopla durante muchos años y el escenario principal de las coronaciones y las celebraciones imperiales.

Vasija helenística de una sola pieza
Vasija helenística de una sola pieza

 

Además de los mosaicos de la segunda planta en su interior destacan los enormes medallones decorativos y las columnas monolíticas. La sala principal tiene una dimensiones de 70 por 74 metros.

 

Vista de los medallones gigantes y la segunda planta
Vista de los medallones gigantes y la segunda planta
Según cuenta una leyenda en el interior de Ayasofya hay una columna que llora de pena por el sultán Vedud y para su construcción se utilizó saliva de Mahoma. Es fácil de reconocer ya que siempre hay una cola de gente frente a ella. Está situada cerca de las escaleras de acceso a la segunda planta. También es conocida como la columna de San Gregorio. La columna está forrada de cobre y tiene un agujero en el centro, en él se tiene que colocar el dedo pulgar y hacer un giro de 360º. Si sale mojado gozarás de buena salud.
Clàudia en la columna que llora
Clàudia en la columna que llora

En la segunda planta está la tumba del duque veneciano Enrico Dandolo que data de 1205. Desde los balcones de la segunda planta se tienen unas vistas excepcionales de la sala principal de Ayasofya.

Clàudia y Àlex en la segunda planta de Ayasofya
Clàudia y Àlex en la segunda planta de Ayasofya

 

Vista del interior desde la segunda planta
Vista del interior desde la segunda planta

 

Por la proximidad de los dos edificos desde Ayasofya se tienen unas bonitas vistas de la Mezquita Azul. 
Vista de la Mezquita Azul desde una ventana de Ayasofya
Vista de la Mezquita Azul desde una ventana de Ayasofya

 

 La Mezquita Azul

La Mezquita Azul es la más importante de la ciudad. Su nombre en turco es Sultanahmed Camii (Mezquita del Sultán Ahmed) que la mandó construir en el año 1609. Las obras duraron siete años. La mezquita se construyó en el lugar que ocupaba el antiguo palacio de Constantinopla y justo enfrente de Ayasofya.
Vista de la Mezquita Azul y el Bósforo
Vista de la Mezquita Azul y el Bósforo
Cuando estás en los jardines que separan los dos monumentos tienes la sensación de que sus dimensiones son similares, pero no es así. La Mezquita Azul es aproximadamente la mitad de Ayasofya.
En los jardines ante la mezquita se concentran siempre muchos ciudadanos
En los jardines ante la mezquita se concentran siempre muchos ciudadanos

 

Vista comparativa de los dos monumentos
Vista comparativa de los dos monumentos
El estilo de la mezquita mezcla el arte islámico clásico con el arte bizantino presente en la vecina Ayasofya.
Vista de la Mezquita Azul
Vista de la Mezquita Azul
La forma de la mezquita es irregular ya que se adaptó a las restricciones del emplazamiento. El exterior cuenta con un sistema ascendente de cúpulas y semicúpulas apoyadas en enormes pilares que termina en una gran cúpula central, como Ayasofya. Esta cúpula tiene 23 metros de diámetro.
Detalles de las cúpulas superpuestas y la gran cúpula central
Detalles de las cúpulas superpuestas y la gran cúpula central
La Mezquita Azul tiene seis minaretes. En el momento de su construcción este hecho causó mucho revuelo ya que seis minaretes sólo los tenía la mezquita de la Meca. Posteriormente, ya para marcar la diferencia, a la mezquita de la Meca se le añadió un séptimo minarete. Cuatro de los minaretes se encuentran en las esquinas de la mezquita y dos de ellos en el patio.
Vista de la mezquita en la que se pueden apreciar los seis minaretes
Vista de la mezquita en la que se pueden apreciar los seis minaretes
Detalle de uno de los minaretes de la Mezquita Azul
Detalle de uno de los minaretes de la Mezquita Azul
La fachada principal se encuentra frente al famoso Hipódromo de Constantinopla y es la que sirve de entrada a los fieles. A través de ella se accede al patio, que es casi tan grande como la propia mezquita y está rodeado por galerías.
Vista general del patio de la Mezquita Azul
Vista general del patio de la Mezquita Azul

 

Galerías que rodean el patio
Galerías que rodean el patio
En el centro se encuentra la fuente hexagonal, que resulta pequeña en comparación con las dimensiones del patio.
Detalle de la fuente hexagonal y las cúpulas
Detalle de la fuente hexagonal y las cúpulas

 

Otra vista del patio con la fuente y uno de los minaretes
Otra vista del patio con la fuente y uno de los minaretes
El azul de su nombre se debe a los más de 20.000 azulejos de ese color, hechos a mano, que decoran la cúpula por dentro y la parte superior de la mezquita. Todos los azulejos provienen de la ciudad turca de Iznik. Los azulejos representan flores, frutas y cipreses.
Decoración del interior de la cúpula de la Mezquita Azul
Decoración del interior de la cúpula de la Mezquita Azul
El precio de los azulejos fue marcado por el sultán y durante el proceso de construcción de la mezquita el precio subió. Esto ocasionó que los azulejos que se colocaron en los últimos años de construcción fueran de peor calidad que los primeros.
Sus más de 200 vidrieras, de complejos diseños, iluminan con luz natural todo su interior, además de las numerosas lámparas de araña que adornan su techo y proporcionan luz adicional. La decoración también incluye pinturas y versos del Corán.
Vidrieras de la Mezquita Azul
Vidrieras de la Mezquita Azul
El suelo de la mezquita está cubierto de alfombras que los fieles van donando y se van cambiando cuando se van desgastando. El mihrab es de mármol esculpido y con inscripciones del Corán. A la derecha del mihrab se encuentra el minbar, es el lugar donde el imán se coloca cuando dirige el rezo de los viernes. La mezquita está diseñada de forma que aunque esté llena todos los fieles puedan ver y oir al imán.
Vista del interior y de parte del mihrab
Vista del interior y de parte del mihrab
En una de las esquinas se encuentra el pabellón real, que no pudimos visitar. Consta de una plataforma, un palco y dos pequeñas habitaciones. La sala real tiene diez columnas de mármol y un mihrab.
Para entrar en esta mezquita, como en la mayoría de templos religiosos, se tiene que llevar ropa adecuada. En el caso de no llevar las piernas y los hombros tapados te ofrecen todo lo necesario para taparlos, sobre todo en el caso de las mujeres. También se debe entrar descalzo. Durante las horas de culto la mezquita está cerrada al turismo.
Trini (con los hombros tapados) y Àlex (con los zapatos en la mano) en el interior de la mezquita
Trini (con los hombros tapados) y Àlex (con los zapatos en la mano) en el interior de la mezquita
Aunque Estambul es una ciudad con muchas cosas para ver, los Janonautas os hemos presentado los dos monumentos que representan, para nosotros, la esencia de esta bonita ciudad. Tal y como os hemos comentado la ciudad nos gustó mucho y sobre todo la Ayasofya y la Mezquita Azul y su maravilloso emplazamiento.

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