Como os hemos comentado en varias ocasiones, Italia es uno de los países preferidos de los Janonautas. Por eso nos apetecía empezar el año en el blog con una entrada de este país y de una de sus obra más emblemáticas: el Cenacolo Vinciano en Milán. A día de hoy los Janonautas hemos visitado la bonita ciudad de Milán en tres ocasiones y en dos de ellas fuimos a Santa Maria delle Grazie, el convento donde se encuentra la mítica pintura del genio italiano Leonardo da Vinci. Por las malas condiciones en que se encuentra la obra está prohibido realizar fotos durante la visita, pero seguro que todos vosotros tenéis en mente esta famosa Última Cena. Las fotos que aparecen en el post son de una copia que está expuesta en mismo edificio.

El Cenacolo Vinciano en Milán

La Última Cena, o Cenacolo Vinciano como se la conoce en Italia, es una pintura mural realizada por Leonardo da Vinci entre los años 1494 y 1497. Se encuentra en la pared del refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie de Milán, donde Leonardo la pintó originariamente. En el año 1980, la Última Cena, fue declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Está considerada por los expertos una de las mejores pinturas de la historia.

El Cenacolo Vinciano en Milán

La pintura está realizada en óleo sobre yeso seco, una técnica experimental que utilizó el artista. Las dimensiones  de la obra son 8,80 metros de ancho por 4,6 metros de alto. Una de las características técnicas más importantes del cuadro es la representación de la perspectiva que se logra con la disposición del suelo, la mesa, los tapices laterales y las ventanas del fondo.

El Cenacolo Vinciano en Milán

Leonardo da Vinci

El autor es de sobras conocido, el genio renacentista Leonardo da Vinci. Nació en 1452 en un pueblo cercano a Florencia llamado Vinci. Aprendió a pintar en el taller del pintor florentino Andrea Verrochio donde fue compañero de grandes pintores como Botticelli y Perugio. Además de la pintura desarrolló estudios en matemáticas, geometría, ciencias, arquitectura e ingeniería. Destacó en todas y cada una de las disciplinas que desarrolló. Su obra más conocida, junto a La Última Cena, es La Gioconda, que se conserva en el Museo del Louvre de París.

El Cenacolo Vinciano en Milán

Leonardo da Vinci pintó La Última Cena por encargo del Duque de Milán, Ludovico Sforza, tras fundar en la ciudad de Milán el convento dominico de Santa Maria delle Grazie. El pintor trabajó de forma continua en la obra durante tres años hasta finalizarla. Leonardo da Vinci no cobró nada por la realización de la obra y no porque el Duque de Milán no le quisiera pagar sino porque él no reclamó el pago al finalizar la obra.

El Cenacolo Vinciano en Milán

Santa Maria delle Grazie

El convento de Santa Maria delle Grazie es un templo renacentista. Los terrenos en los que se encuentra el convento y su iglesia fueron cedidos por el Duque de Milán a los dominicos. En el mismo lugar anteriormente había una pequeña capilla con un fresco que representaba a Santa Maria delle Grazie.

El Cenacolo Vinciano en Milán

En 1463 se iniciaron las obras del convento que finalizaron en 1469. Los trabajos de la iglesia se prolongaron hasta 1482. Posteriormente se realizaron obras de ampliación añadiéndose unos grandes ábsides semicirculares, una cúpula rodeada de columnas, el claustro y el refectorio.

El Cenacolo Vinciano en Milán

La Última Cena

Leonardo da Vinci paseaba por las calles de Milán buscando caras para plasmarlas posteriormente en su obra. Quería que los protagonistas de La Última Cena, Jesucristo y sus discípulos, tuvieran todos rostros distintos y transmitieran a aquellos que la observaran diferentes movimientos y contrastes. Quería diferenciar entre personajes jóvenes y viejos, tranquilos y nerviosos. El mural, una vez finalizado, se convirtió en un reclamo para artistas de toda Europa que se desplazaban hasta Santa Maria delle Grazie para admirarla. Incluso el rey de Francia, Francisco I, al conquistar la ciudad, quiso arrancar el fresco del refectorio y llevárselo a su país. Seguramente esta pintura es una de las más copiadas y reproducidas de la historia del arte.

El Cenacolo Vinciano en Milán

La técnica utilizada por Leonardo da Vinci era innovadora en la época. Desgraciadamente provocó muchos problemas técnicos y enseguida tuvieron que realizarse trabajos de restauración y mantenimiento. La pintura se deterioraba con mucha facilidad. En 1943 los bombardeos anglo-americanos causaron muchos daños en el convento, destruyendo la mayoría de sus muros. El fresco logró salvarse gracias a que había sido protegido con sacos de arena. En 1977 se inició un programa de restauración y conservación utilizando las más modernas tecnologías. Se han notado algunas mejoras pero gran parte de la superficie original se ha perdido. Aún así sigue siendo una pintura majestuosa. La pintura representa, como indica su nombre, la última cena de Jesucristo con sus discípulos antes de su detención. Concretamente el momento en que les anuncia que uno de ellos le ha traicionado. Se pueden ver las distintas reacciones de los protagonistas del cuadro: unos se asombran, otros se levantan porque no han oído bien, a otros se les nota el miedo en la cara y Judas retrocede al sentirse aludido.

El Cenacolo Vinciano en Milán

Todos los personajes aparecen sentados. Los discípulos están agrupados en grupos de tres. La figura de Jesús está aislada y en el centro de la escena. En el siglo XIX se encontró un manuscrito del pintor, en el que indicaba la colocación de todos los personajes.

El Cenacolo Vinciano en Milán

Según algunas teorías el personaje de Judas Tadeo es un autorretrato del artista. No con la edad en que realizó la pintura, sino cómo se imaginaba a la edad del apóstol.

El Cenacolo Vinciano en Milán

La obra fue centro de polémica tras publicarse el libro de Dan Brown “El Código da Vinci“. En él se insinuaba que la figuras del apóstol San Juan, era en realidad una mujer. Concretamente María Magdalena.

El Cenacolo Vinciano en Milán

La visita

Es obligatorio realizar una reserva previa para ver La Última Cena, se puede hacer a través de la página web oficial. Las visitas son en grupos limitados de pocas personas por lo que la reserva debe hacerse con mucha antelación. La visita dura unos 10 minutos y como hemos comentado anteriormente está prohibido tanto filmar como hacer fotos.

El Cenacolo Vinciano en Milán

Los Janonautas os recomendamos ir a ver esta hermosa pintura si viajáis a Milán. Además el silencio, la paz y la tranquilidad que envuelven el refectorio os transportaran a otra época.

 

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